¿Sufre dolor
el feto durante el aborto?
Durante una ponencia
del Congreso Mundial de Familias, celebrado en Madrid en el pasado
mes de mayo, le hicieron esta pregunta al Dr. Reinoso, jefe de la
Unidad de Dolor Infantil del Hospital Universitario La Paz
de Madrid.
Su respuesta fue
contundente: “ Sufre, y con mayor intensidad que el adulto”.
Y continuó
afirmando: “El feto, a las
8 semanas, ya presenta reflejos musculares. Desde la ciencia, se
sabe que el dolor se presenta en el feto como un componente físico a
las 15 semanas de gestación,
y a las 20-22 semanas en su componente cortical. Así,
con
seguridad científica, cabe afirmar que en la semana 20 el feto tiene
un sistema de información del dolor igual que el de un adulto.
Conscientes de
ello surgen leyes como las del estado de Nebraska (EEUU), donde se
prohíbe el aborto a partir de la semana 20 precisamente en razón
del dolor fetal(...).
Por el contrario,
la capacidad para inhibir el dolor no se adquiere hasta las 10-14
semanas después del nacimiento,
por lo que
cualquier daño le causa al feto mucho más dolor que a un adulto”.
Por
ello el Doctor Reinoso se preguntaba: “Si
protegemos en nuestras leyes a los animales frente al dolor que
los humanos puedan infringirles,
¿por qué nos desentendemos del sufrimiento infringido (...) al
no nacido?
Debe
atenderse todo el dolor humano, con independencia de su edad”.
Ante esta
circunstancia, el especialista exponía: "Ocurre
que el dolor fetal es algo que se intenta ocultar,
pues lógicamente va en contra de los intereses de los promotores del
aborto, que tratan de que la mujer no sea consciente del dolor que
infringe el aborto a su hijo concebido".
Baste como ejemplo el
hecho de que a un no nacido “deseado” que tenga que ser sometido a una operación en el vientre materno se le aplica anestesia y
analgésicos -al igual que se hace con los prematuros-
mientras que al “no deseado” -al que se acaba matando
durante el aborto- nunca se le aplica dosis alguna de anestesia.